
En sus inicios, Laboratorios Eurisko no contaba con una identidad corporativa oficialmente definida. Su nombre surgió con la llegada del euro y con la intención de proyectar una imagen más europea, en consonancia con su visión de internacionalización desde el principio. Por otro lado, el primer logotipo hacía referencia a uno de los símbolos españoles más reconocidos internacionalmente: la tauromaquia, con el objetivo de transmitir una conexión con la tradición española y, al mismo tiempo, generar reconocimiento en los mercados extranjeros.



